Formación en Floriterapia
Liliana Duca inicia su experiencia personal y el estudio de las Flores de Bach en Argentina, en el año 1987 bajo la guía del Doctor Jorge Almeida.
En Milán, ha frecuentado el curso de la Doctora M. Mijnlieff, autora de varios libros de Floriterapia.
Ha desarrollado un trabajo de investigación sobre los efectos de las Flores de Bach a través de la meditación, durante dos años junto a un grupo coordinado por Adriano Parmiggiani, autor del libro “la rueda de las Flores”.
Ha estudiado y colaborado en seminarios en medio de la naturaleza, en Liguria donde la mayor parte de las Flores de Bach crecen de manera espontánea, con la herborista y floriterapeuta Annagracia Sola , autora del libro “el jardín de las Flores de Bach” y creadora en Levanto(Liguria, Italia) del Jardín de las Flores de Bach.
Ha ofrecido conferencias sobre el tema en diversos Centros Culturales de Milán, y al interno de su curso “Estar Bien” en la Universidad de la Tercera Edad de Milán.
Desde hace algunos años organiza seminarios experiencia les al aire libre en los grandes parques milaneses y en los parques naturales de Liguria, Italia, donde enseña a contactar el mundo vegetal utilizando la intuición y el silencio.
Da counseling individual.
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El alivio que ayuda a enfrentar los problemas con un mayor fortalecimiento emocional. Sepa en qué consiste este método.
Ciertas especies de flores silvestres, cuando son recogidas en determinado momento de su ciclo y preparadas por un método sencillo trabajan para restablecer el equilibrio psicológico y emocional, previniendo posteriores complicaciones físicas. A diferencia de las drogas utilizadas en medicina, no provocan efectos colaterales y son naturales.
Investigadores de todo el mundo, ayudados por la bioquímica, la inmunología y la neuroquímica, han realizado valiosos estudios científicos en importantes Universidades, Hospitales y Laboratorios, relacionando claramente el estrés mental y emocional como un factor primordial en casi todos los desórdenes físicos. Demuestran que las emociones, actuando a través del cerebro, pueden afectar el funcionamiento del Sistema Nervioso, los niveles hormonales y las respuestas inmunológicas, cambiando en consecuencia la susceptibilidad de una persona a las enfermedades orgánicas.
Hoy en día, el estrés y los desórdenes relacionados con él han crecido hasta convertirse en una importante preocupación para todos nosotros. Sin embargo, el estrés por sí solo no es el problema, sino cómo lo enfrentamos. Las flores nos ayudan a cambiar esquemas de comportamiento que a medida que se “enquistan” nos van perjudicando más y más. Nos hacen ver que los problemas tienen muchas más soluciones de las que vemos normalmente, pues las flores nos aportan cualidades que nosotros mismo tenemos pero que están bloqueadas en el estado negativo.
Qué se puede hacer
A principios de los años ”30, el renombrado médico y científico inglés doctor Edward Bach descubrió que muchas de las enfermedades de sus pacientes estaban directamente relacionadas con los diversos estados mentales negativos de las mismas. Por ejemplo, que la ansiedad, los pensamientos cargados de preocupación, e inclusive, la falta de confianza, deprimían tanto la vitalidad del individuo, que el cuerpo perdía su resistencia natural y se volvía vulnerable a infecciones y otras enfermedades. Cuerpo y mente son una unidad indisoluble.
Las afecciones requerían de un tratamiento más completo: “devolver a uno mismo la armonía, el equilibrio, requiere el desarrollo de un Amor positivo y natural”- solía decir el doctor Edward Bach. “Tratar meramente la enfermedad no elimina la raíz del problema”- afirmaba.
Su preocupación por el destructivo y desmedido uso de drogas y los efectos colaterales lo convenció de que la respuesta no estaba en el laboratorio sino en la Naturaleza: entre los árboles, las plantas y las hierbas del campo.
Mediante un estudio intensivo, Bach descubrió que ciertas especies de flores silvestres, podían reequilibrar estados emocionales o mentales descompensados. Ninguna de las plantas utilizadas en el sistema Bach es tóxica y carecen de efectos colaterales o contraindicaciones. Pueden ser asumidas contemporáneamente a otras medicinas de carácter alopático, incluso los psicofármacos.
Además, encontró que a diferencia de la mayoría de las drogas, (extrañas al cuerpo y que a menudo, causan efectos colaterales y enmascaran el problema real), los Remedios Florales, trabajan de manera natural, para restablecer el equilibrio psicológico y emocional.
Los mismos han sido usados por más de medio siglo con gran éxito por profesionales de la salud de todo el mundo, incluidos odontólogos, médicos, psicólogos y hasta psiquiatras, como así también por el público en general. Se demostró su utilidad para ayudar a superar tensiones, la soledad, miedos que llegan hasta el pánico, el estado de shock, la inseguridad, los celos, la timidez, la falta de autoestima, la angustia, las ideas fijas, la depresión y tantas otras dificultades psicológicas y emocionales ( las flores abarcan 38 estados mentales y de ánimo “arquetípicos”)
Edward Bach afirmó que los Remedios Florales eran completamente seguros y que requerían de mínimas dosis para ser efectivos. Se comprobó que no interferían ni eran afectados por ninguna otra forma de medicación que pudiera haber sido recetada a una persona. Ante el caso de un uso inadecuado, sólo pueden manifestar falta de efectividad sin peligro de consecuencia alguna, y si son tomados en exceso, no causan daño. Es por esto por lo que pueden ser utilizados por las mujeres embarazadas y sus bebés recién nacidos, quienes en el caso de que no puedan tomar el pecho pueden ingerirlas con las mamaderas. Así es que estados de duda, temores de todo tipo, falta de confianza, apatía, dificultades para la adaptación al cambio, o borrar situaciones traumáticas, para citar algunas de las posibles aplicaciones, pueden ser resueltas con su uso. Las esencias están libres de aditivos adicionales. Desde el año 1973 han sido reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) como método de cura.
Cada Remedio Floral del doctor Bach contiene la esencia de una flor en un pequeño porcentaje de alcohol para prevenir su descomposición. Si bien difiere en la preparación y la dilución los treinta y ocho Remedios están oficialmente reconocidos y, están listados como medicina homeopática en los Estados Unidos.
De esta manera, la naturaleza es confirmada como uno de los mejores métodos curativos para el ser humano.
La modalidad de prescripción que aplico en mis sesiones terapéuticas es la establecida por el Doctor Bach, o sea manteniendo un coloquio a través del cual se puede crear la fórmula personal para cada caso y circunstancia, explicando la acción transformadora de cada for que incluyo y entregando la fórmula para usar al final del encuentro.
como en las otras sesiones se accede por cita escribiendo a JOLYDUCA@GMAIL.COM
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FLORES DE BACH: ¿PORQUÉ INCORPORARLAS EN NUESTRA VIDA?
Hoy por hoy, cuando se dice Flores de Bach, la mayoría de la gente sabe que se trata de un método natural que no presenta contraindicaciones ni efectos colaterales. Sin embargo no está de más recordar que se trata de un sistema terapéutico que, utilizado con conocimiento, puede ayudarnos a cambiar radicalmente nuestras vidas, y a mejorar de manera visible el funcionamiento de nuestro organismo, puesto que va a disolver lo que son las causas de la enfermedad. El Dr. Edward Bach desarrolló este conocimiento a lo largo de casi veinte años, y actualmente este método de curación está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1973.
Su pensamiento fundamental fue que los trastornos comienzan primero en el alma, en la disociación entre lo que somos y lo que creemos que debemos ser. Este conflicto básico desciende al cuerpo y se asienta en diferentes zonas y órganos, generando primero trastornos de las funciones para luego desembocar en las verdaderas enfermedades, en las que se presentan alteraciones orgánicas.
La energía de las esencias florales aporta, al tomarlas, una estructura de vibración que entona y afina a la persona con sus virtudes personales. Esto quiere decir que se adquiere y desarrolla la mejor capacidad de uno mismo para afrontar los sucesos de la vida. El Dr. Bach decía que: “No importa lo que se está viviendo sino la manera en cómo se vive”.
Hay diferentes maneras de afrontar las peripecias de la vida, pero cada ser humano tiene naturalmente su propia manera de hacerlo, y de hacerlo bien. Sin embargo, las distorsiones que produce la educación mal enfocada, una situación de shock, el medio ambiente hostil, y el sufrimiento prolongado que no se puede cambiar o remover, hacen que se adquieran malos hábitos de conducta con uno mismo. Uno se trata mal a sí mismo. No se hace caso a lo que el sabio que tenemos dentro está diciendo. Se ahoga la voz interior, y la persona queda escuchando la voz de las emociones más primarias que la arrastran a repetir maneras de ser que una vez tuvieron éxito, pero que se vuelven esquemas que en lugar de ayudarnos nos vuelven a recrear las situaciones de las cuales quisiéramos salir.
Al tomar esencias florales, se abren los canales de energía vital, y la persona puede liberar el mejor caudal de vida del que está provista. Este es un proceso que se hace gradualmente y bajo la guía del Terapeuta Floral.
Si una persona toma florales por sí misma, pierde generalmente los mayores beneficios que esta terapéutica ofrece, porque no entiende los cambios que se van produciendo, y vuelve a repetir lo que conoce, simplemente porque es lo único que conoce, aunque sea nocivo o doloroso. Por lo tanto aconsejamos asumirlas acompañadas de una guía terapéutica, para aumentar nuestra conciencia sobre los cambios que se van produciendo.
Hay personas que cuando comienzan a sentirse bien, se sienten mal, porque están tan acostumbradas a sentirse mal que necesitan el bastón del malestar para seguir viviendo.
Al hacer el proceso terapéutico tomando esencias florales, se va teniendo la energía de producir nuevos hábitos de vida, y grabar en el cerebro esos nuevos hábitos benéficos que llevan a una vida de mayor plenitud y creatividad.
Se produce un verdadero crecimiento espiritual y de la conciencia de ser, y en ese proceso el cuerpo se reestructura para vivir mejor.
- No es necesario sufrir de insomnio, aunque a veces no se duerma alguna noche.
- No es necesario sufrir de gastritis, aunque hayan situaciones que estresan o no se pueden digerir.
- No es necesario sufrir de dolores de cabeza o de nuca, aunque hayan cosas que no se puedan resolver a pesar de lo mucho que se hace.
- No es necesario tener dolores de espaldas, aunque se hayan tomado obligaciones que a la larga agotan.
- No es necesario sentir el peso del mundo sobre los hombros, aunque se tenga el firme propósito de ser una bella persona según un modelo ideal.
- No es necesario sentirse impotente, culpable, angustiado, enojado, amargado, distraído, apático, deprimido, incapaz de comenzar de nuevo, lleno de miedos, con pensamientos obsesivos, embotado, sin saber realmente lo que se quiere.
Las flores, que son la energía de vida máxima que ofrecen los vegetales, proporcionan a los seres humanos y también a los animales (por lo que podemos constatar de que no se trata de un efecto placebo) la clave para cambiar las vibraciones negativas en positivas.
El Sistema Floral de Bach es la madre de todos los sistemas floreales luego se que se han desarrollado a lo ancho y largo del mundo, inspirados en el Método original del Dr. Bach.
Recurrir a ellos es dar un paso sabio en la propia vida, a través de un método de cura natural.


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